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domingo, 15 de noviembre de 2015

Una aproximación más a los rincones como metodología de trabajo en el aula de Educación Infantil

Los rincones y los circuitos en Educación infantil son un recurso metodológico muy completo, el cual como docentes, podemos aprovechar e incluir en la planificación de las sesiones de Educación Física.

A pesar de haber realizado unas pinceladas sobre ambos conceptos en entradas posteriores en este blog, hoy vamos a profundizar y ejemplificar ambos términos. Para ellos vamos a realizar una tabla comparativa entre ambos:

Tabla 1. Similitudes y diferencias entre circuito y rincones.
Circuitos
Rincones
Son analíticos.
Son lúdicos.
No son juegos.
No son actividades analíticas.
Todos juntos realizan la actividad. Hasta que el último no la finaliza, no se cambia de actividad.
Se realizan en pequeño grupo. No todos los alumnos están en el mismo rincón realizando la misma actividad. Cada grupo realiza una actividad y cada “x” tiempo se cambia de rincón.
Es dirigido.
Pueden ser dirigidos o libres.
El docente acompaña en todo momento al grupo de alumnos.
El docente no acompaña de principio a fin, sino que cumple un papel de supervisor de todos los grupos. Si hay un rincón más dirigido o complicado de realizar, se situará en él, pero siempre controlando el resto de rincones.
Actividades sencillas y analíticas.
Más divertido, espontaneo y libre.


Ejemplo de circuito:


Como podemos apreciar, en este circuito hay varios elementos. En el punto de partida, el docente explicará cada una de las actividades y dará comienzo a la primera, la cual realizará todo el grupo. Una vez que todos han pasado la actividad 1, comenzaría la actividad 2. Así sucesivamente, sin que ningún alumno se adelante o quede atrás en las actividades. 
El docente explica, dirige y corrige, motiva y anima. 







Ejemplo de rincones:


Como podemos apreciar, es la misma imagen, cambiando únicamente que en los rincones no hay una salida y una meta. El docente indica qué se debe hacer en cada uno de los lugares y divide al grupo en varios subgrupos, por ejemplo, si tenemos una clase de 25 alumnos, haremos 5 grupos de 5 alumnos. Cada uno de estos subgrupos se situará en una actividad (la 1, la 2, la 3, 4 o 5) y comenzará a realizar lo explicado por el docente. Cuando este considere que llevan suficiente tiempo jugando, indicará que hay que cambiar de rincón (mediante rotación, los que estaban en el 1 pasan al 2, los que estaban en el 4 pasan al 5).
El docente aquí no acompaña a los alumnos, los vigila y ayuda en el rincón con más dificultad o necesidad de ser dirigido. 


Como podemos apreciar, ambos ejemplos son similares y a la vez diferentes. El rincón siempre podrá ser más lúdico: por ejemplo en la actividad 4 que aparece en las imágenes, se puede trabajar el salto imaginando que son botones gigantes y tenemos que saltar de uno a otro sin tocar el suelo exterior al aro; mientras que si esta actividad estuviera representada en el circuito, únicamente deberían saltar de aro en aro hasta pasar el grupo-clase completo. 

Dado que el enfoque de este blog es dirigido a Educación Infantil, debo añadir que lo más común es realizar con los alumnos rincones por su carácter lúdico y la cierta libertad a la hora de realizar las actividades que conlleva. Organizar el aula de manera que la distribución haga posible el trabajo en pequeño grupo requiere de una estructuración compleja, por ello debemos tener en cuenta: 

  1. El número de rincones: se pueden establecer en función de los objetivos, del número de alumnos, del espacio y material, la intervención del docente, etc. Lo ideal sería entre 5 y 6 rincones (siempre dependiendo del grupo), para que en cada rincón trabajen entre 2 y 5 alumnos. 
  2. Hay que compaginar rincones: debemos tener rincones de juego donde el alumno realice las actividades de manera autónoma y otros que sí que requieran la presencia del maestro. 
  3. Material: debe ser el justo y necesario en cada rincón. También ha de ser asequible a los niños, es decir, no podemos poner balones de baloncesto a niños de 3 años ya que no podrían cogerlos. El material también debe presentarse de formar ordenada y fácilmente identificable para mejorar la autonomía del niño. 
  4. Identificación: cada rincón debe tener un espacio fijo, bien delimitado e identificado ya sea con un cartel o rotulo que lo distinga del resto.
  5. Buena iluminación.
  6. Duración: debe ir en función de la edad de los alumnos, oscilando entre media hora y una hora y media de duración. 

"Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad."
Karl A. Menninger.




sábado, 31 de octubre de 2015

El cuento motor ¡Que divertido!

La entrada semanal de este blog va enfocada al cuento motor. El cuento motor lo podemos definir como una narración acompañada de acciones motrices. En nuestro caso, como docentes, somos la voz que narra el cuento en sí, la literatura propia que lo envuelve, mientras que a su vez, los alumnos van representado las escenas que contamos.

Al igual que los cuentos que no son motores, se componen de tres partes: introducción, nudo y desenlace. Aplicada esta estructura a una sesión de Educación Física Infantil, podemos hacer equivalencia a:

  • Introducción/calentamiento: fase 1. Animación y motivación. Se introduce a los alumnos la historia que se va a narrar.
  • Nudo/actividad física: fase 2. Principal. El cuento se narra y los alumnos realizan una vivencia del mismo mediante una serie de actividades motrices relacionadas con la narración. Por ejemplo, si en el cuento se está cruzando un río saltando de roca en roca, los alumnos realizaran saltos de un aro a otro por ejemplo.
  • Desenlace/relajación: fase 3: relajación y vuelta a la calma. Conforme va finalizando la narración dirigimos a los alumnos a bajar el nivel de actividad.

Para poder llevar a cabo estas tres fases el docente debe conocer muy bien tanto la estructura del cuento, como la narración en sí, así como los ejercicios que los alumnos realizan simultáneamente. Debe ser fluido y natural. Por supuesto, debemos de contar con un espacio amplio y disponer de los materiales que vayamos a utilizar. Por último, el docente debe involucrarse y jugar a la vez con los alumnos, integrándose de manera absoluta tanto en la narración como en el movimiento. En la siguiente página web podemos encontrar varios cuentos motores que podemos utilizar en el aula, así como realizar variaciones y modificaciones de los mismos, dependiendo del contexto en el que nos situemos, la edad de los alumnos, lo que pretendemos trabajar o mejorar en el niño, etc.


Conocida la definición y algunos ejemplos, procedemos a añadir los objetivos más relevantes que se pretenden conseguir llevando a cabo este tipo de actividad en el aula de Educación Infantil. Para ellos nos centramos en los objetivos que propone Conde (2001):

  1. Desarrollar los elementos psicomotores básicos, como son el esquema corporal, la lateralidad, la estructuración espacial y temporal del niño, y el ritmo. También Añade la mejora del desarrollo de las cualidades motrices coordinativas como el equilibrio, las habilidades básicas (desplazamientos, saltos, lanzamientos, etc.) y las habilidades genéricas.
  2. Plantea desarrollar, mediante el cuento motor, que los alumnos desarrollen favorablemente su conducta cognitiva, social, afectiva y motora.
  3. Favorecer la creatividad del niño, aumentar el grado de imaginación y expresividad, dándole protagonismo en el cuento, como si fuera el actor principal para el desarrollo de la actividad.
  4. Llevar el cuento motor a ser relacionado con el resto de áreas curriculares, es decir, interdisciplinar la clase ya sea con la literatura mediante la narración, la coherencia oral, la entonación; con la música, mediante canciones que se pueden insertar en el cuento; con las matemáticas a la hora de hacer grupos, juegos; etc.
  5. Enfrentar al alumno a la toma de decisiones propias en relación al movimiento, tomando conciencia del espacio que le rodea, descubriendo así su vínculo cuerpo-mente.
  6. Fomentar las capacidades físicas básicas (la fuerza, la flexibilidad, la velocidad y la resistencia).

"Más allá de toda división política, cultural e histórica, el cuento proporciona a la humanidad en su conjunto una "lengua materna" común".
Jostein Gaarder

domingo, 25 de octubre de 2015

Juego motor como estrategia metodológica

En entradas anteriores pudimos aprender la definición de juego, así como las características más destacadas del juego motor. Para le entrada de esta semana, vamos a proseguir con el juego motor, esta vez analizando y explicando de manera más amplia el esquema que encontramos en la página 78 de nuestro libro guía Didáctica de la Educación Física en la Educación Infantil. Dicho esquema comienza indicándonos que el juego motor se puede clasificar en dos modalidades, las cuales son:
  • Juego motor espontáneo sin intervención docente: como su propio nombre indica, esta modalidad consiste en que el alumno juegue de manera independiente, sin seguir unas pautas y/o directrices. El maestro debe dejar total libertad de juego en el aula, siempre teniendo en cuenta y respetando las normas de funcionamiento impuestas (cuidar el material, respetar a los compañeros, no gritar, etc.).
  • Juego motor dirigido con intervención docente: en esta modalidad de juego motor el docente va integrando en el funcionamiento de la clase una serie de pautas a seguir para realizar los juegos motores. Por ejemplo, si en el juego espontaneo proporcionamos aros a los alumnos, cada uno de ellos imaginará un juego diferente, una situación distinta al resto de compañeros, sin embargo en esta modalidad, el docente será quien diga qué imaginan que son los aros, y qué ejercicios o juegos ser harán con ellos. 

Ambas modalidades son importantes de aplicar en el aula, sin embargo debemos tener en cuenta siempre la edad de los alumnos con los que se trabaje, dado que a menor edad, el juego debe ser más espontaneo y conforme crecen los alumnos, se deben ir imponiendo pautas, reglas, condiciones dentro de los juegos que les ayuden a interactuar entre ellos de manera adecuada, dejando atrás la espontaneidad.

Siguiendo con el esquema que estamos ampliando, llegamos a la intersección que nos dice que el juego motor tiene una doble vertiente, primero como contenido de aprendizaje y segundo, como estrategia metodológica. La primera vertiente nos induce a entender el juego motor como un contenido de aprendizaje para el desarrollo de aspectos afectivos (emocionales) y sociales (sentimiento de pertenencia a un grupo de iguales, socialización, empatía, etc); mientras que la segunda se centra en definir el juego motor como la estrategia metodológica que ayuda e interviene en el desarrollo motor del alumno. Esta doble vertiente también la podemos apreciar en el siguiente mapa conceptual:

El juego motor, ya sea utilizado como estrategia metodológica, espontaneo o dirigido, siempre debe ser:
  • Motivador, que anime e involucre al niño en su actividad.
  • No buscar siempre el rendimiento absoluto en el alumno o, por el contrario, la competición y la victoria, todos deben saber ganar y perder.
  • Debe suponer un goce y un disfrute para el niño. Si el alumno no disfruta jugando, debemos buscar el factor que hace que falle.
  • Debe ser variado, no repetitivo, con variantes, diferentes situaciones que ayuden a desarrollar la imaginación del niño, etc.
  • Ser cooperativo para que todos participen y compartan la experiencia desde el lado positivo.
  • Permitir acceder a la globalidad del niño poniendo de manifiesto la dimensión corporal, cognitiva y afectivo social.

Para finalizar esta ampliación del mapa conceptual, debemos añadir que, como futuros docentes, debemos tener en cuenta una base de criterios para la selección y/o elaboración del juego motor en el aula, como son:
  • No realizar siempre las mismas formas de agrupamiento, debemos variar en parejas, juego individual, en grupos de cuatro o seis componentes, la mitad de los alumnos, etc. Este criterio, no sólo nos ayudara a realizar de forma más amena la clase, sino que al variar las formas de agrupamiento, nos permita observar el comportamiento social de los alumnos.
  • No debemos trabajar un solo contenido en clase, sino siempre interrelacionarlo con otros contenidos de la misma asignatura e incluso con las demás áreas como lengua, matemáticas, música, etc.
  • Se debe presentar una coherencia interna apropiada para el niño, teniendo en cuenta su desarrollo cognitivo y motor. Debemos dar respuesta a los diferentes ritmos de aprendizaje que encontremos en el aula.
  • Proporcionar el disfrute mientras se aprenden cosas nuevas.
  • Familiarizar a los niños con su entorno, comenzando por el más cercano que les rodea, hasta abrirles el mundo a sus ojos.
  • Permitir al niño apreciar el grado inicial de competencia.
  • Y por último, mantener una estructura de juego en la que primero se presente , luego los alumnos puedan desarrollar lo aprendido y finalmente, lo valoren. La valoración es un aspecto muy importante en el desarrollo de las sesiones ya que permitirá al docente conocer el grado de motivación de los alumnos, si lo pasan bien y les gusta lo que hacen, etc. 


"Lo más importante en los juegos no es la victoria sino participar en ellos. Así como en la vida lo más importante no es el triunfo, sino la lucha y el esfuerzo por conseguirlo."
Pierre de Coubertin.

viernes, 16 de octubre de 2015

Rincones y recorridos

El tema que vamos a tratar esta semana en el blog va a ser conocer la diferencia entre rincones y circuitos en Educación Física infantil. Para ello, antes de introducirnos en la definición y/o características de cada una de estas maneras de trabajo con los alumnos, vamos a hacer una pequeña diferencia entre tres conceptos que manejaremos cotidianamente en esta asignatura, los cuales son: movimiento, acción motriz y conducta motriz.

Entendemos por movimiento toda acción que se realiza sin ningún fin. La Real Academia Española (RAE) lo define como: 1. m. Acción y efecto de mover. 2. m. Estado de los cuerpos mientras cambian de lugar o de posición”.

Acción motriz es todo aquello que tiene relación con la Educación Física. Si separamos las palabras, encontramos que motriz según la RAE equivale a algo “que se mueve”, “causa motriz”, procedente de “motor”; mientras que acción queda definida como:1. f. Ejercicio de la posibilidad de hacer. 2. f. Resultado de hacer”.

Por último, el concepto que nos queda por dar cuerpo es el referente a conducta motriz. Este concepto lo podemos definir como el movimiento que se produce o da lugar dentro de la Educación Física en base al contexto que le rodea. Si volvemos a recurrir a la RAE y desglosamos la expresión, encontramos que conducta se define como 1. f. Manera con que los hombres se comportan en su vida y acciones”. Si unimos esta aclaración a la palabra motriz podemos concluir que la conducta motriz es aquella que se determina dentro de la Educación Física cuando el alumno/a determina y/o escoge la estrategia o la manera de actuar dentro de una situación, como puede ser un juego.

Para aclarar los tres términos explicados anteriormente, vamos a realizar un pequeño y sencillo ejemplo:

Si corro libre por la calle, para alcanzar el autobús, para no llegar tarde a un lugar, etc. Lo consideramos movimiento. Sin embargo, si corro para entrenarme, para huir de un compañero  o alcanzar una meta, estamos hablando de una acción motriz. Si a esta acción le añadimos estrategia, es decir, corremos pensando el recorrido que hacemos, los quiebros que vamos a dar, si vamos a girar a la derecha o a la izquierda para que no nos pillen, etc. Lo consideramos conducta motriz.

En conclusión, la conducta motriz implica acción motriz.

Teniendo claros estos tres conceptos podemos pasar a la segunda parte de esta entrada del blog, que es conocer la diferencia entre rincón de trabajo motor y circuito de trabajo motor. La importancia que le doy a saber diferenciar bien los conceptos de movimiento, acción y conducta motriz es debido a que nos va a ayudar a identificar cuando encontramos un rincón y cuando un circuito, pues la gran diferencia que atañe a ambos es el cambio de estación o lugar de trabajo y la forma de desplazarse de un lugar a otro. Pero vayamos por partes.

Encontramos primeramente que un circuito es un trayecto con diferentes desafíos motores que los niños/as deben ir superando, llevando un orden determinado, y que tiene un principio y un fin. Las principales características que lo atañen son:
  • Hay un recorrido que realizar, con punto de partida y punto de finalización.
  • Los alumnos/as que participan saben en todo momento lo que deben hacer a lo largo del recorrido. Esto se debe a que se explican los ejercicios antes de comenzarlo.
  • No hay incertidumbre, pues en todo momento los alumnos/as saben lo que deben hacer.
  • Tiene normas y pautas.
  • Es analítico, es decir, no se desarrollan todos los ámbitos.
  • Es lúdico pero no es un juego.

Por otro lado, los rincones son espacios organizados; diferenciados unos de otros a través de carteles u otro tipo de indicación que deje claro el lugar en el que está el alumno; en el que por pequeños grupos se realizan actividades motrices. Las características más importantes son:
  • Los rincones están separados entre sí. Las zonas se delimitan para evitar que se mezclen o lleven a confusión a los alumnos/as.
  • Las zonas de trabajo o juego motor quedan bien señaladas, ya sea por carteles u otro tipo de consigna que los alumnos sean capaces de entender.
  • El trabajo o actividad a realizar se explica en el momento justo antes de comenzar.
  • Suele haber un tiempo límite de estancia, el cual es regulado por el docente, para que todos los alumnos pasen por todos los rincones.
  • Durante el cambio, en el desplazamiento de un rincón a otro hay movimiento pero no acciones motrices.
  • En definitiva, son lugares aislados unos de otros, donde los ejercicios o juegos a realizar en ellos no tiene por qué estar en relación con el resto. 

Conocidas las diferencias ya somos capaces de poder organizar una sesión de trabajo con nuestros alumnos, sabiendo en todo momento la actividad que estamos realizando. Como futura docente infantil, considero que estos matices terminólogicos son los que hacen diferenciar un buen docente del resto. Por otro lado, debemos ser capaces de, no solo diseñar este tipo de sesiones de trabajo, sino de encontrar las palabras adecuadas para transmitir a los niños/as y que sean capaces de comprendernos, la motivación necesaria y la energía suficiente para traspasar a nuestros alumnos seguridad, confianza y sobre todo independencia y autonomía. 


"El niño, guiado por un maestro interior trabaja infatigablemente con alegría para construir al hombre. Nosotros educadores, solo podemos ayudar... Así daremos testimonio del nacimiento del hombre nuevo." 
María Montessori.